Archivos para niños

Un abrazo a los niños suele ser milagroso

Publicado en familia con etiquetas , , , , el Marzo 25, 2009 por edmoli879

Abrazando A los niños debemos corregirlos, enseñarles, moldearles.

Pero, sin establecer una distancia entre ambos. No decir ellos y nosotros, sino ambos. Establecer los vínculos puede ser difícil, pero los abrazos, no tienen nada de difíciles, sobretodo a los niños.

El abrazo a los niños debe ser diario, como si fuera su cumpleaños todos los días. Enseñarles que se deben abrazar entre los niños. No un abrazo de simple trámite, sino de mucho calor y amor a la humanidad.

En el colegio todos los niños se pelean y los profesores tienen que estarlos separando, cuidando de que no se junten los más conflictivos, en lugar de enseñarles ha abrazarse.

En los adultos los abrazos hasta se malinterpretan como insinuaciones, de padres a hijos cada vez existen menos abrazos,pero nuestra reserva de la humanidad, se encuentra en los niños, a los que debemos enseñar a abrazarse como algo natural, espontáneo y como símbolo de unión.

Todos los días se deben abrazar a los hijos, padres, alumnos. Es gratis y podemos ganar fortunas de felicidad, paz mental, armonía y salud en general.

Prueba tan solo una semana de abrazar a los niños y que ellos se abracen y verás los grandes cambios en sus actitudes.

¿Cuándo fue la última vez que abrazaste a tus hijos, nietos o sobrinos? Les llenas de regalos o regaños, pero no de abrazos.

¿Cuándo fue la última vez que viste abrazarse a tus hijos?. Por eso debes empezar desde niños, de otra manera luego será difícil y el hermano de Asia se peleará con el hermano de Europa o el de Africa con América, o entre todos.

Un abrazo puede ser tan importante para nuestro futuro, para la unión familiar y tu felicidad plena, empieza hoy…

Los niños y el elogio

Publicado en PSICOLOGIA con etiquetas , el Diciembre 21, 2008 por edmoli879

El niño debe desarrollar un sentido interno de confianza y valorarse como persona.

Al elogiar su conducta, usted lo ayuda a reconocer lo valioso e importante que es por el simple hecho de ser él mismo. El elogio es una herramienta muy efectiva para motivar y crear un profundo sentido de autoestima, la cual es la cualidad más importante y delicada que un ser humano pueda poseer.

Una manera fabulosa de aumentar la autoestima de su hijo es mediante el sueño. Ante todo, se debe establecer una hora formal de ir a la cama, un momento en el cual el nivel de energía y los niveles de resistencia se reduzcan y lleguen a la calma. La hora de dormir es probablemente la más importante del día de su niño. Puede comenzar con un baño como inicio del ritual. Después vendría la hora del cuento en la que el niño le lee una historia (si el niño es muy pequeño, le puede contar una historia por él inventada utilizando un libro como guía), luego usted puede leerle un cuento.

Es importante familiarizar al niño con la lectura lo más pronto posible puesto que la lectura y la autoestima van de la mano. La lectura es una ventaja vital y esencial para el bienestar psicológico de su hijo y para que este pueda desarrollar un concepto de su propio ser. Quizás, cuando los dos hayan leído, puedan tenderse en la cama abrazándose y acariciándose y puedan hablar de las cosas que pasaron en el día, bríndele seguridad, cántele canciones, métalo en la cama con muchos besos y abrazos. Después de unos 10-15 minutos de que se haya quedado dormido, regrese a él y siéntese a su lado. Susurre al oído mensajes tranquilizantes. Por ejemplo, “Pedro, aquí esta mami.

Quiero que sepas lo mucho que te quiero, eres un niño bueno y feliz. Me haces sentir muy contenta cuando te comes toda la comida, no peleas con tu hermana yverte reír…” Para este momento ya él habrá absorbido el mensaje, esto lo ayudará a dormir tranquilamente. La comunicación puede aumentar en gran medida la autoestima de su hijo. Elógielo por sus logros o simplemente por ser él mismo.

El elogio enseña a su hijo a ser positivo y a centrarse en lo bueno de su vida.

Negociar con los niños

Publicado en PSICOLOGIA, SUPERACION PERSONAL con etiquetas , , , , , , , el Octubre 10, 2008 por edmoli879

EL CONTRATO CONDUCTUAL: una forma de negociar
Lorena López Muñoz, Editora y Coordinadora de la sección de Educativa

La negociación también es una vía importante para impulsar cambios en nuestros hijos. Recordemos que aunque creamos que un comportamiento cambia con la suficiente presión sobre la otra persona, esto sólo es un espejismo, necesitamos motivar el cambio, ceder, que no perder,  para ganar realmente.

Por ello es importante hacer ver que el cambio merecerá la pena. Ese “por que sí”, “porque te lo digo yo y basta”, sólo funcionará de forma inmediata, por temor, por miedo, pero no generará los cambios deseados a medio y largo plazo.

Sobre esta idea hemos intentado presentar algunas técnicas para el cambio de comportamiento del niño/a, y sobre ella también basamos la propuesta de hoy.

Se trata del contrato conductual. Hoy en día realizamos contratos de compra venta, de alquiler, de trabajo…, en ellos acordamos una serie de condiciones que nos comprometemos a cumplir cada una de las partes participantes, a cambio de una serie de beneficios. Nadie da sin recibir nada a cambio.
Buscando cambios de comportamiento sucedería lo mismo. Yo quiero que tu modifiques una conducta determinada, y quiero motivarte para ello haciendo que ese cambio, ese esfuerzo, tenga una recompensa. Así, plasmaremos por escrito los cambios que esperamos o queremos trabajar con otra/s partes y las consecuencias que se obtendrán por el cumplimiento o incumplimiento de los mismos.

En los estos contratos debemos especificar:

  • La conducta esperada (qué, cuando, cómo se llevará a cabo) “aumentar el tiempo/materia de estudio a diario por las tardes”
  • Criterios sobre la frecuencia de la conducta: “estudiar 2 horas todos los días” “hacer 10 ejercicios cada tarde…”
  • Qué consecuencia tendrá la ocurrencia de ese comportamiento “ Después podrás jugar media hora a la play”
  • Qué consecuencias tendrá el  no llevar a cabo la conducta establecida. “Si no tendrás que ordenar la estantería en lugar del tiempo de la play”
  • Bonificaciones o premios extra por periodos de cumplimientos largos “si al final de la semana has cumplido todos los días podrás salir con los amigos media hora más”

Todos estos términos deben plasmarse por escrito, y ser negociados y acordados por ambas partes, para que el compromiso y realización de los mismos sea posible.

En la puesta en práctica es importante recordar lo expuesto al hablar del refuerzo: la inmediatez de la recompensa, reforzar los acercamientos, los éxitos parciales, ser firmes, etc.
También es importante revisar el contrato periódicamente, cambiar términos, revisar dificultades, etc. Sino la eficacia peligraría.

Las ventajas de esta técnica son la reducción de la incertidumbre y la ambigüedad de lo que el niño/a cree que se espera de él/ella, se le da pistas de por dónde empezar su cambio. Se le hace una parte implicada y puede ver cómo todas las partes quedan reforzadas “todos ganan”. Al ser cambios negociados, aceptados, nos garantizamos que el niño/a se siente capaz de llevarlo a cabo y no es algo fuera de su alcance, lo que nos asegura una mayor motivación. También ayuda a mejorar las relaciones personales, no es una imposición es una negociación.

Habiendo hecho un recorrido básico por algunas de las herramientas a nuestro alcance, y esperando haber dado algunas pistas para hacernos y creernos parte activa en el cambio de nuestros hijos/as, me gustaría recordar que lo importante es observar y detectar las conductas problema, intentando concretar lo más posible, qué es lo que quiero que mi hijo/a varíe. El “quiero que cambie su actitud”es algo demasiado genérico y nada práctico, así que debemos recordar que, para un cambio efectivo es necesario:

  • Hacer lista de comportamientos problemáticos.
  • Ordenar según nuestras prioridades.
  • Señalar las conductas que empezaremos a modificar. Aconsejamos empezar por las menos complicadas o menos frecuentes, ya que la probabilidad de éxito aumentará y ello motivará tanto a padres y madres como a hijos/as a seguir trabajando.
  • Comenzar con una o dos conductas y olvidar las restantes.
  • Elegir una de las técnicas propuestas, prepararla y llevarla a cabo.
  • Explicarle al niño/a la propuesta elegida, las nuevas normas a seguir.
  • Revisar periódicamente la evolución del niño/a, la eficacia de la técnica elegida y los posibles fallos que puedan estar interfiriendo

Insistiendo en la importancia de la constancia y la paciencia, ahora lo que toca es empezar a practicar, en los pequeños fallos que nos gustaría mejorar, no esperemos a tener dificultades mayores.
¡Ánimo!