Archivos para memoria

Gimnasia cerebral

Publicado en PSICOLOGIA con etiquetas , , , el Marzo 18, 2009 por edmoli879
Gimnasia Cerebral

Lic. en Psic. y Mtro. Francisco José Gutiérrez Rodríguez
Francisco Efraín Bustos Rodríguez
Centro de Evaluación e Investigación Psicológica
Universidad de Guadalajara


Desde tiempos antiguos se ha estudiado la relación entre mente y cuerpo, en especial por las culturas orientales que desarrollaron técnicas que en la actualidad han ampliado sus campos de acción, hoy conocemos disciplinas como el Tai Chi Choan, el Hatha Yoga, el Rolfing y la integración Postural entre muchas otras, que fomentan significativamente nuestra salud fìsica y mental.

En la actualidad con el desarrollo de la neurociencias y el estudio sistemático del cerebro es fácil encontrarnos con nuevos descubrimientos acerca de diversos procesos psicológicos, tales como la atención, la memoria, la percepción, el lenguaje, entre muchos otros, ello ha contribuido a la realización de estudios sobre el funcionamiento de nuestro cerebro y particularmente sobre cómo podemos desarrollar dichos procesos a un óptimo nivel.

Por otra parte, los procesos de automatización, la acumulación de tensión, de ansiedad, la inadecuada educación alimentaria propia de la vida moderna hace que nuestro cerebro se deteriore más rápido de lo que se esperaría con el proceso normal de envejecimiento.

La gimnasia cerebral es una estrategia que nos da respuestas prácticas y sencillas para equilibrar los efectos de esta situación de tensión, fomentando un proceso importante de nuestro cerebro que es la plasticidad cerebral.

La base de la gimnasia cerebral es una serie sistemática de ejercicios, pensamientos y movimientos corporales, diseñados para ayudarnos a conectar ambos hemisferios de nuestro cerebro. Estos producen cambios positivos en nuestra actitud, mejorando la habilidad de organizar nuestra vida, trabajo y manejo del tiempo libre.

Hoy en día, la gimnasia cerebral se difunde en 38 países, beneficiando significativamente a gente de todos los estilos de vida. En particular, se instruye a estudiantes para que desarrollen altos logros, evitando problemas de aprendizaje, para que posteriormente se desempeñen en forma efectiva y eficiente.

La gimnasia cerebral no solo nos ayudará a mejorar la comunicación entre nuestro cerebro y nuestro cuerpo, sino también para mejorar la comunicación con otras personas, superando limitaciones psicológicas, hábitos o miedos a realizar algo que nos sentimos incapaces de realizar, es importante precisar que la gimnasia se utiliza para personas no solo con problemas de aprendizaje o síndromes cerebrales orgánicos, sino también en aquellas personas que desean prevenir su deterioro, elevando su calidad de vida.

Algunas actividades que podemos realizar donde empleamos la gimnasia cerebral son: el cálculo mental, el uso de rompecabezas, el modelismo, la práctica del ajedrez, las damas chinas o el aprendizaje de idiomas.

Algunos medios para emplear la gimnasia cerebral:
- Emplear juegos de destreza mental (ajedrez, damas chinas, oca, scrabble).
- Realizar actividades de cálculo mental (multiplicación, división, ecuaciónes, ejercicios de lógica).
- Estructurar rompecabezas escalando el grado de dificultad.
- Aprender otros sistemas de comunicación (Braille, Lenguaje manual, Código Morse).
- Realizar algunas actividades cotidianas sin abrir los ojos (escribir, lavarse las manos, tender la cama).
- Alternar el uso de ambas manos en la realización de actividades cotidianas.
- Armar modelos a escala (carros, motos, aviones).
- Uso de videojuegos de estrategia.
- Uso de nuestros diferentes órganos de los sentidos (estimular el olfato, oído, gusto).
- Leer en voz alta.

Cómo mejorar la memoria

Publicado en PSICOLOGIA, SUPERACION PERSONAL con etiquetas , , , , , , , el Octubre 17, 2008 por edmoli879

 

“Tengo una memoria pésima”.Si alguna vez ha hecho usted este comentario, no se desespere, pues con unas cuantas sugerencias y un poco de empeño puede obrar maravillas. No infravalore el potencial de su cerebro, ya que dispone de una capacidad asombrosa.
Autor: Jesús Ramón Valdez García

window.google_render_ad();
¿Cómo consigue el cerebro realizar sus portentosas hazañas? En los últimos años se ha escrutado este órgano como nunca antes. Sin embargo, aunque se comprende mucho mejor, aún sabemos muy poco cómo desempeña sus funciones.
Los investigadores tratan de descifrar cómo aprendemos datos y luego los recordamos. En el aprendizaje y memorización participan de 10.000 millones a 100.000 millones de células nerviosas del cerebro: las neuronas, entre las que, según cálculos moderados, hay una cantidad de conexiones diez mil veces mayor. De acuerdo con cierta teoría, el aprendizaje tiene lugar cuando las conexiones neuronales, llamadas sinapsis,  se robustecen con el uso.
Durante el envejecimiento suele irse perdiendo viveza mental y rapidez en las reacciones. Aunque las neuronas no se renuevan por lo visto perdemos continuamente algunas, cuanto más utilicemos el cerebro, más tiempo mantendremos ágil el intelecto.
Nuestra actitud repercute en el cerebro, que funciona mejor, sin importar la edad, si hay optimismo y alegría. Aunque un cierto nivel de tensión también puede ser beneficioso, el estrés excesivo de carácter crónico le resta eficacia. Para descargar la mente de presiones es útil hacer ejercicio físico.
Por alentadores que sean estos datos, lo cierto es que a todos se nos olvidan cosas importantes a cualquier edad.¿Hay algún modo de mejorar? Por lo general, una de las cosas que más nos cuesta recordar es el nombre de las personas que nos presentan.
COMO ACORDARSE DE LOS NOMBRES PROPIOS
Los siguientes consejos pudieran facilitar mucha la labor. Interésese en las personas. Para ellas, su nombre es importante. Muchas veces no lo recordamos por haberlo escuchado mal en la presentación. Por lo tanto, escuche el nombre con claridad. Si es necesario, pida que se le repitan o deletreen. Empléelo en varias ocasiones durante la conversación. Al despedirse del recién conocido hágalo por su nombre..
Otra sugerencia para mejorar la memoria onomástica es asociar el nombre o los apellidos con una imagen mental que, de ser posible, tenga dinamismo, por ejemplo0000,si a una persona se le hace difícil acordarse de que un conocido suyo se apellide Valleverde, puede pensar cuando lo vea en el significado del apellido e imaginárselo en un hermoso valle lleno de vegetación. De este modo evocará el apellido nada más ver a quien lo lleva.
Ya que muchos nombres y apellidos no van a decirle nada, busque sustitutos parecidos. Da igual que no correspondan exactamente al sonido, pues a la memoria le será más fácil recordarlos por asociación de ideas. Cuando uno crea sus palabras e imágenes, la impresión es mucho más intensa.
Por ejemplo, imagínese que le presentan al señor Damián Acevedo Aguado. Pudiera aprenderse los sustitutos “dame-una-cerveza-aguada” y así evocará fácilmente el nombre completo.
Hay que practicar este sistema con empeño, pero al final surte efecto. Harry Lorayne explica este método, que él mismo utilizó con frecuencia en público, en su libro Cómo adquirir una super memoria. Allí dice”: Varias veces he tenido que saludar de cien a doscientas personas en quince minutos menos,¡y no he olvidado un solo nombre!”.
 
COMO MEMORIZAR LISTAS
¿Cómo puede mejorar la capacidad de mejorar la capacidad de recordar una lista de elementos que no guardan relación entre sí? existe un método muy sencillo: La asociación de ideas. Funciona del siguiente modo: Hay que formarse una imagen mental de cada artículo de la lista y luego asociar la imagen del primero con la del segundo; la del segundo con la del tercero así sucesivamente. Por ejemplo, usted tiene que traer cinco productos del supermercado: Leche, pan, una bombilla (foco), cebolla y helado. Empiece asociando la leche con el pan. Imagínese que vierte leche de un pan. Aunque la representación sea un tanto ridícula, le ayudará a grabar los artículos en la memoria. Trate de que la escena mental en la que derrama la leche tenga acción.
Una vez relacionada la leche con el pan, pase al siguiente objeto: La bombilla (foco. Pudiera enlazarla con el pan imaginando que intenta enroscar este en el portalámparas. Para asociar la bombilla con la cebolla visualícese llorando mientras pela una enorme bombilla. Por supuesto, siempre será mejor que haga sus propias asociaciones.¿Puede relacionar de algún modo los últimos artículos, las cebollas y el helado? Imagínese, por qué no, que come helado de cebolla.
Trate de recordar la lista. Luego ponga a prueba la memoria con una lista inventada, tan larga como le plazca. Tenga presente que para la asociación sea más fácil de recordar, puede ser jocosa, ridícula o exagerada. Procure que la escena sea dinámica y vaya sustituyendo un artículo por otro.
Algunos tal vez objeten que este método consume más tiempo que la simple y llana memorización. Sin embargo, la teoría es bastante más larga que la práctica. Si ensaya varias veces, hará las asociaciones con rapidez tanto su retentiva como su velocidad de rapidez mejorarán mucho más que si no utiliza ningún sistema mnemotécnico. En un experimento, se pidió a 15 personas que recordaran sin emplear método alguno una lista de 15 artículos seleccionados al azar; el promedio fue de 8.5 objetos. Pero cuando el mismo grupo empleó con otra lista la asociación de imágenes, obtuvo una media de 14.3.Por supuesto, si usted se acuerda de llevar una lista escrita de las compras, obtendrá una puntuación de 15,el ciento por ciento.
 
COMO RECORDAR LO QUE SE LEE
En esta era de tanta información, la mayoría de nosotros necesitamos ayuda para estudiar con eficacia. El estudio es imprescindible en la escuela y los negocios, así como para la autosuperación y la preparación para la oratoria.
“Pero a mí me cuesta mucho recordar lo que estudio”,quizás diga usted.¿Qué puede hacer? Si aprende a sacar el mejor partido del tiempo que dedica al estudio, le será más fácil recordar lo que lee. Veamos algunos “trucos”.
Al estudiar, es importante ser organizado. Debe tener a mano los libros y artículos de escritorio, lo que incluye papel. Procure estudiar en un entorno agradable, con pocas distracciones y buena iluminación. Apague el receptor de radio y el televisor.
Programe horas fijas para el estudio. A algunos le rinde más estudiar todos los días un poco que dedicar mucho tiempo de una sentada. Conviene dividir el tiempo en secciones. En vez de estudiar sin interrupción durante dos horas, quizás resulte mejor tener varias secciones de veinticinco a cuarenta minutos con breves intermedios. La investigación revela que de este modo aumenta la retención.
Decida de antemano qué va a estudiar, pues le facilitará la concentración. Antes de empezar un libro, dé un vistazo al título y al índice o sumarios lea el prólogo o la introducción, que tal vez explique los objetos y criterios del autor. 
Antes de leer el capítulo, hojéelo. Observe los subtítulos, grabados, recuadros y resúmenes, así como el primer párrafo y el ultimo. Lea la primera frase de cada párrafo, pues suele contener el hilo del argumento. Hágase un cuadro general. Pregúntese.”¿Qué trata de demostrar el escritor?¿Qué saco en limpio de esta información?¿Cuáles son los argumentos principales?”.
Comprender algo no significa que se recordará íntegramente en el futuro. La triste realidad es que al cabo de veinticuatro horas se olvida hasta el 80% de lo aprendido, siquiera temporalmente. Sin embargo, es posible recuperar una buena parte del 80% si se hacen repasos. Al acabar una sesión de estudio, dedique unos minutos a recapitular. Si es posible, haga otro repaso al día siguiente, luego una semana después y, finalmente, al cabo de un mes. Si pone en práctica estos consejos, le será más fácil aprovechar mejor los valiosos períodos de estudio y recordar lo que lea.
No subestime su cerebro. Puede mejorar su retentiva. Un científico dijo que el cerebro es “lo mas complejo que se ha descubierto en el universo”. Es todo un tributo a la prodigiosa sabiduría y potencia de su creador.
Fuente: Emprendedoras.com Cómo mejorar la memoria

Entrene su cerebro

Publicado en PSICOLOGIA, SUPERACION PERSONAL con etiquetas , , , , , , , , el Septiembre 27, 2008 por edmoli879

Leer, aprender alguna actividad artística o deportiva y resolver problemas matemáticos son recursos que nos ayudan a desarrollar habilidades mentales, pero también pueden ser de gran utilidad para evitar o retrasar el avance de padecimientos que generan pérdida de memoria.

Si hay algo que nos distingue a los seres humanos es, sin duda, el hecho de que contamos con amplio desarrollo en nuestra inteligencia, memoria y capacidad de raciocinio, y gracias a ello hemos sido capaces de modificar nuestro entorno, organizar complejas sociedades y crear innumerables manifestaciones culturales, artísticas o tecnológicas. Empero, estas facultades mentales no están libres de amenaza y es sabido que pueden sufrir deterioro considerable debido a enfermedades como el mal de Alzheimer (pérdida de memoria y alteraciones en la conducta y el pensamiento que impiden la realización de actividades diarias) o demencia vascular (muerte o infarto del tejido neuronal por interrupción en el suministro de nutrientes, sea por ruptura o taponamiento de las vías sanguíneas), pero también porque hacemos poco por ejercitarlas debidamente.

 

Por fortuna, la Medicina ha descubierto varios recursos que ayudan a contrarrestar esta situación y que se encuentran al alcance de todos.

La gimnasia cerebral es uno de ellos y, aunque tiene un nombre rimbombante, en realidad es algo muy sencillo, pues se refiere a una serie de y métodos que tienen la finalidad de mantener activo al cerebro. El motivo es simple: se ha demostrado que entre más se utilice este órgano, la posibilidad de que se presenten fallas en sus funciones disminuye, indica el Dr. Carlos Cuevas García, jefe del servicio de Neurología del Hospital Regional No. 1, Gabriel Mancera, del Instituto Mexicano del Seguro Social, ubicado en la Ciudad de México.

En opinión del especialista, quien también se desempeña como neurólogo en el hospital Ángeles de Pedregal, también en el D. F., las investigaciones que se han realizado en distintos países para descubrir cuál es el perfil de los pacientes que padecen enfermedades que ocasionan deterioro de las facultades mentales (demencias), han encontrado que, por ejemplo, quienes cuentan con estudios universitarios o tienen actividad cerebral constante presenta mal de Alzheimer con menos frecuencia, o al menos tardan más en presentar síntomas.

Así, las conclusiones hasta el momento son claras e indican que “las funciones mentales que nos hacen distintos a otros seres vivos, como lenguaje, juicio, raciocinio, memoria, abstracción, concentración o capacidad de cálculo, pueden afectarse cuando no se utilizan, y precisamente son estas cualidades las que tratamos de estimular a través de la gimnasia cerebral”.

Por principio de cuentas, el Dr. Cuevas García explica que el funcionamiento del cerebro se basa en la creación de “caminos” capaces de conducir señales eléctricas.

Para levantar una mano, pensar, pronunciar palabras y realizar cualquier actividad se necesita que las neuronas se conecten unas con otras (formen sinapsis) hasta establecer circuitos.

Esta actividad es visible mediante una tomografía por emisión de positrones, método de medicina nuclear que permite visualizar la actividad celular.

Para llevar a cabo esta observación, se inyecta un radiomarcador (sustancia radiactiva que se une a los transmisores o sustancias con que se comunican las neuronas) y seguimos su desplazamiento gracias a un dispositivo especial (gammacámara).

De este modo, cuando le pedimos a la persona que realice alguna actividad, como ver una fotografía, mover las manos o hablar, descubriremos en las imágenes del monitor cómo se van ‘iluminando’ distintas regiones del cerebro, que son los circuitos neuronales.

El especialista detalla que en teoría empleamos sólo 10% del cerebro, en tanto que el otro 90% lo usamos muy poco. Casi todas las personas realizan sus actividades con una sola mano (peinarse, escribir, marcar el teléfono, firmar) e ignoran a su otra extremidad.

Un diestro se da cuenta fácilmente de que al escribir con la izquierda su capacidad es diferente, pues ha desarrollado lo que llamamos lateralidad, es decir, su actividad neuronal se centra en un hemisferio cerebral. De esta manera, lo que busca la gimnasia cerebral es poner en actividad aquellas partes del cerebro que normalmente no usamos, a fin de crear nuevas conexiones o sinapsis.

El objetivo es aprovechar una cualidad que conocemos desde hace tiempo: la plasticidad. Los pacientes que sufren un infarto cerebral suelen presentar como consecuencia una disfuncionalidad, entre ellas, dificultad para hablar o mover un brazo.

Sin embargo, mediante rehabilitación es posible alcanzar un nivel de recuperación de hasta 70 u 80%, lo cual se debe a que las neuronas de la zona afectada mueren, pero su función es suplida por todas las que hay alrededor. Por ello decimos que el cerebro puede reinventarse.

En resumen, el Dr. Carlos Cuevas comenta que “la realización de actividades que no hacemos comúnmente, como escribir con la mano que no es la dominante, es suficiente para estimular al cerebro”. También lo es resolver crucigramas o “sopa de letra”, jugar ajedrez o cartas, aprender un idioma o leer el periódico en voz alta y comentarlo con alguien más.

Todo esto se ve muy sencillo, pero es la base de la gimnasia cerebral.

No sólo de ideas vive el cerebro Aunque el neurólogo explica que las personas con 50 años o más son uno de los grupos más beneficiados por las técnicas para ejercitar la actividad neuronal, cualquier edad es buena para llevarlas a cabo.

Lo importante es que se recurra a todo lo que sea aprender y adquirir habilidades nuevas. Por ejemplo, médicos, abogados y quienes usan mucho el pensamiento lógico pueden recurrir a actividades artísticas, como pintar y declamar; en cambio, quienes se dedican a la música u otras disciplinas relacionadas con la sensibilidad, deben ejercitarse con labores matemáticas, sistematizadas y lógicas.

Al preguntarle sobre las numerosas publicaciones que existen en el mercado sobre este tema, el Dr. Cuevas menciona que los sistemas que exponen son parecidos y, por lo general, confiables.

En este sentido, menciona que Luz María Ibarra, quien es especialista en programación neurolingüística (estudio de los procesos mentales del individuo que proporciona herramientas ideales para optimizar sus capacidades), escribió un libro con un programa de trabajo muy esquemático, pero fácil de realizar, en el que se pide a la persona que cumpla con determinadas metas en cierto tiempo.

Por ejemplo, se le sugiere que un día se peine con la mano que no es dominante, en otro que se lave los dientes, y así continúe paso a paso en su objetivo.

Sin embargo, cabe destacar que la efectividad de éste método y de cualquier otro (puede encontrarse en una página de internet o ser sugerido por un médico) dependerá de la constancia del practicante. El Dr. Cuevas García agrega que existen otros recursos para mejorar la actividad neuronal, tales como estimular los sentidos (la piel es el órgano más perceptivo de todo el cuerpo) o practicar ejercicio de manera regular (mejora la coordinación de movimientos, el equilibrio y otras funciones).

Asimismo, el neurólogo recuerda que el buen desempeño de las facultades mentales también se relaciona con los hábitos de vida y no sólo con ejercicios de aprendizaje.

“Las evidencias muestran que lo más prudente es llevar una vida ordenada, porque a fin de cuentas el cuerpo nos cobra todo aquello que hemos hecho mal.

Quien se alimenta adecuadamente, hace ejercicio y no fuma ni toma alcohol, tiene mejor irrigación de sangre al cerebro, pero la gente con presión arterial elevada, obesidad o diabetes (altos niveles de azúcar en sangre) presentará daño en su sistema circulatorio y, por ende, su labor no va a ser tan fácil a pesar de la gimnasia cerebral”. Finalmente, el especialista indica que la expectativa de vida en nuestros días es mayor que en generaciones anteriores, y ello es motivo suficiente para que la gente reflexione sobre la importancia de mantener una actividad cerebral constante que le permita gozar una vejez plena.

“Tenemos un problema de educación, ya que en otros países las personas de 70 u 80 años se mantienen activas, mientras que en México vemos a nuestros ancianos en casa, sentados, obesos, sólo esperando a ver qué pasa. La gimnasia cerebral es buena alternativa para que ellos estén mejor, e incluso para que la practiquen los adultos más jóvenes, pues aunque lleguen a pensar que no tiene caso que ejerciten sus redes neuronales, algún día lo van a necesitar, ya que un órgano que no se utiliza, se atrofia”, concluye el Dr. Cuevas García.