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Entrene su cerebro

Publicado en PSICOLOGIA, SUPERACION PERSONAL con etiquetas , , , , , , , , el Septiembre 27, 2008 por edmoli879

Leer, aprender alguna actividad artística o deportiva y resolver problemas matemáticos son recursos que nos ayudan a desarrollar habilidades mentales, pero también pueden ser de gran utilidad para evitar o retrasar el avance de padecimientos que generan pérdida de memoria.

Si hay algo que nos distingue a los seres humanos es, sin duda, el hecho de que contamos con amplio desarrollo en nuestra inteligencia, memoria y capacidad de raciocinio, y gracias a ello hemos sido capaces de modificar nuestro entorno, organizar complejas sociedades y crear innumerables manifestaciones culturales, artísticas o tecnológicas. Empero, estas facultades mentales no están libres de amenaza y es sabido que pueden sufrir deterioro considerable debido a enfermedades como el mal de Alzheimer (pérdida de memoria y alteraciones en la conducta y el pensamiento que impiden la realización de actividades diarias) o demencia vascular (muerte o infarto del tejido neuronal por interrupción en el suministro de nutrientes, sea por ruptura o taponamiento de las vías sanguíneas), pero también porque hacemos poco por ejercitarlas debidamente.

 

Por fortuna, la Medicina ha descubierto varios recursos que ayudan a contrarrestar esta situación y que se encuentran al alcance de todos.

La gimnasia cerebral es uno de ellos y, aunque tiene un nombre rimbombante, en realidad es algo muy sencillo, pues se refiere a una serie de y métodos que tienen la finalidad de mantener activo al cerebro. El motivo es simple: se ha demostrado que entre más se utilice este órgano, la posibilidad de que se presenten fallas en sus funciones disminuye, indica el Dr. Carlos Cuevas García, jefe del servicio de Neurología del Hospital Regional No. 1, Gabriel Mancera, del Instituto Mexicano del Seguro Social, ubicado en la Ciudad de México.

En opinión del especialista, quien también se desempeña como neurólogo en el hospital Ángeles de Pedregal, también en el D. F., las investigaciones que se han realizado en distintos países para descubrir cuál es el perfil de los pacientes que padecen enfermedades que ocasionan deterioro de las facultades mentales (demencias), han encontrado que, por ejemplo, quienes cuentan con estudios universitarios o tienen actividad cerebral constante presenta mal de Alzheimer con menos frecuencia, o al menos tardan más en presentar síntomas.

Así, las conclusiones hasta el momento son claras e indican que “las funciones mentales que nos hacen distintos a otros seres vivos, como lenguaje, juicio, raciocinio, memoria, abstracción, concentración o capacidad de cálculo, pueden afectarse cuando no se utilizan, y precisamente son estas cualidades las que tratamos de estimular a través de la gimnasia cerebral”.

Por principio de cuentas, el Dr. Cuevas García explica que el funcionamiento del cerebro se basa en la creación de “caminos” capaces de conducir señales eléctricas.

Para levantar una mano, pensar, pronunciar palabras y realizar cualquier actividad se necesita que las neuronas se conecten unas con otras (formen sinapsis) hasta establecer circuitos.

Esta actividad es visible mediante una tomografía por emisión de positrones, método de medicina nuclear que permite visualizar la actividad celular.

Para llevar a cabo esta observación, se inyecta un radiomarcador (sustancia radiactiva que se une a los transmisores o sustancias con que se comunican las neuronas) y seguimos su desplazamiento gracias a un dispositivo especial (gammacámara).

De este modo, cuando le pedimos a la persona que realice alguna actividad, como ver una fotografía, mover las manos o hablar, descubriremos en las imágenes del monitor cómo se van ‘iluminando’ distintas regiones del cerebro, que son los circuitos neuronales.

El especialista detalla que en teoría empleamos sólo 10% del cerebro, en tanto que el otro 90% lo usamos muy poco. Casi todas las personas realizan sus actividades con una sola mano (peinarse, escribir, marcar el teléfono, firmar) e ignoran a su otra extremidad.

Un diestro se da cuenta fácilmente de que al escribir con la izquierda su capacidad es diferente, pues ha desarrollado lo que llamamos lateralidad, es decir, su actividad neuronal se centra en un hemisferio cerebral. De esta manera, lo que busca la gimnasia cerebral es poner en actividad aquellas partes del cerebro que normalmente no usamos, a fin de crear nuevas conexiones o sinapsis.

El objetivo es aprovechar una cualidad que conocemos desde hace tiempo: la plasticidad. Los pacientes que sufren un infarto cerebral suelen presentar como consecuencia una disfuncionalidad, entre ellas, dificultad para hablar o mover un brazo.

Sin embargo, mediante rehabilitación es posible alcanzar un nivel de recuperación de hasta 70 u 80%, lo cual se debe a que las neuronas de la zona afectada mueren, pero su función es suplida por todas las que hay alrededor. Por ello decimos que el cerebro puede reinventarse.

En resumen, el Dr. Carlos Cuevas comenta que “la realización de actividades que no hacemos comúnmente, como escribir con la mano que no es la dominante, es suficiente para estimular al cerebro”. También lo es resolver crucigramas o “sopa de letra”, jugar ajedrez o cartas, aprender un idioma o leer el periódico en voz alta y comentarlo con alguien más.

Todo esto se ve muy sencillo, pero es la base de la gimnasia cerebral.

No sólo de ideas vive el cerebro Aunque el neurólogo explica que las personas con 50 años o más son uno de los grupos más beneficiados por las técnicas para ejercitar la actividad neuronal, cualquier edad es buena para llevarlas a cabo.

Lo importante es que se recurra a todo lo que sea aprender y adquirir habilidades nuevas. Por ejemplo, médicos, abogados y quienes usan mucho el pensamiento lógico pueden recurrir a actividades artísticas, como pintar y declamar; en cambio, quienes se dedican a la música u otras disciplinas relacionadas con la sensibilidad, deben ejercitarse con labores matemáticas, sistematizadas y lógicas.

Al preguntarle sobre las numerosas publicaciones que existen en el mercado sobre este tema, el Dr. Cuevas menciona que los sistemas que exponen son parecidos y, por lo general, confiables.

En este sentido, menciona que Luz María Ibarra, quien es especialista en programación neurolingüística (estudio de los procesos mentales del individuo que proporciona herramientas ideales para optimizar sus capacidades), escribió un libro con un programa de trabajo muy esquemático, pero fácil de realizar, en el que se pide a la persona que cumpla con determinadas metas en cierto tiempo.

Por ejemplo, se le sugiere que un día se peine con la mano que no es dominante, en otro que se lave los dientes, y así continúe paso a paso en su objetivo.

Sin embargo, cabe destacar que la efectividad de éste método y de cualquier otro (puede encontrarse en una página de internet o ser sugerido por un médico) dependerá de la constancia del practicante. El Dr. Cuevas García agrega que existen otros recursos para mejorar la actividad neuronal, tales como estimular los sentidos (la piel es el órgano más perceptivo de todo el cuerpo) o practicar ejercicio de manera regular (mejora la coordinación de movimientos, el equilibrio y otras funciones).

Asimismo, el neurólogo recuerda que el buen desempeño de las facultades mentales también se relaciona con los hábitos de vida y no sólo con ejercicios de aprendizaje.

“Las evidencias muestran que lo más prudente es llevar una vida ordenada, porque a fin de cuentas el cuerpo nos cobra todo aquello que hemos hecho mal.

Quien se alimenta adecuadamente, hace ejercicio y no fuma ni toma alcohol, tiene mejor irrigación de sangre al cerebro, pero la gente con presión arterial elevada, obesidad o diabetes (altos niveles de azúcar en sangre) presentará daño en su sistema circulatorio y, por ende, su labor no va a ser tan fácil a pesar de la gimnasia cerebral”. Finalmente, el especialista indica que la expectativa de vida en nuestros días es mayor que en generaciones anteriores, y ello es motivo suficiente para que la gente reflexione sobre la importancia de mantener una actividad cerebral constante que le permita gozar una vejez plena.

“Tenemos un problema de educación, ya que en otros países las personas de 70 u 80 años se mantienen activas, mientras que en México vemos a nuestros ancianos en casa, sentados, obesos, sólo esperando a ver qué pasa. La gimnasia cerebral es buena alternativa para que ellos estén mejor, e incluso para que la practiquen los adultos más jóvenes, pues aunque lleguen a pensar que no tiene caso que ejerciten sus redes neuronales, algún día lo van a necesitar, ya que un órgano que no se utiliza, se atrofia”, concluye el Dr. Cuevas García.

Comunicación en la familia

Publicado en General, PSICOLOGIA, SUPERACION PERSONAL con etiquetas , , , , , , , , , , , , el Septiembre 2, 2008 por edmoli879

Una buena comunicación une la familia
Por supuesto que no existe una regla básica para mejorar la comunicación en una família. Cada família es un mundo distinto, un lenguaje único. Lo que sí deberían existir, como forma para mejorar la comunicación, es la voluntad, el interés, y la disponibilidad, por parte de los padres, a que este espacio sea creado y vivido intensamente, en la medida de lo posible. Si lo que quieren es una familia unida, la mejor vía, el más acertado camino, es por la comunicación.

Consejos para ayudar en la comunicación entre padres e hijos
1. Observar el tipo de comunicación que llevamos a cabo con nuestro hijo. Dediquemos unos días de observación libre de juicios y culpabilidades. Funciona muy bien conectar una grabadora en momentos habituales de conflicto o de sobrecarga familiar. Es un ejercicio sano pero, a veces, de conclusiones difíciles de aceptar cuando la dura realidad de actuación supera todas las previsiones ideales.

2. Escuchar activa y reflexivamente cada una de las intervenciones de nuestros hijos. Valorar hasta qué punto merecen prioridad frente a la tarea que estemos realizando; en cualquier caso, nuestra respuesta ha de ser lo suficientemente correcta para no menospreciar su necesidad de comunicación.

3. Si no podemos prestar la atención necesaria en ese momento, razonar con él un aplazamiento del acto comunicativo para más tarde. Podemos decir simplemente: dame 10 minutos y enseguida estoy contigo. Recordemos después agradecer su paciencia y su capacidad de espera.

4. Evita el empleo del mismo tipo de respuestas de forma sistemática para que nuestro hijo no piense que siempre somos autoritarios, que le hagamos sentir culpable, que le quitamos importancia a las cosas o le damos sermones.

5. Dejar las culpabilidades a un lado. Si hasta hoy no hemos sido un modelo de comunicadores, pensemos que podemos mejorar y adaptarnos a una nueva forma de comunicación que revertirá en un bien de nuestra familia suavizando o incluso extinguiendo muchos de los conflictos habituales con los hijos.

6. Cuando decidamos cambiar o mejorar hacia una comunicación más abierta, es aconsejable establecer un tiempo de prueba, como una semana o un fin de semana, terminado el cual podamos valorar si funciona o no y si debemos modificar algo más. Los padres tenemos los hábitos de conducta muy arraigados y cambiarlos requiere esfuerzo, dedicación y, sobre todo, paciencia (¡con nosotros mismos!).

Habilidades comunicativas

Publicado en General con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el Agosto 29, 2008 por edmoli879

Reflexiones en torno al desarrollo de habilidades comunicativas mediante la lectura oral

Resumen

La  lengua es  un valioso instrumento de comunicación y aprendizaje  entre  los seres humanos. Desde pequeños, en el ámbito de la familia  y en el contacto social que los individuos desarrollan se inician  saberes,  la escuela también tiene su encargo social junto a los agentes de la comunidad y la familia y como  objetivo del currículo siempre se halla  propiciar el desarrollo lingüístico estructurado a lo largo de los años escolares,  dotando al estudiantado de competencias,  que los sitúan en diferentes niveles de desarrollo  comunicativo,   a partir de las macro-habilidades fundamentales de: hablar, escuchar, escribir y leer, entrenadas en los diferentes espacios comunicativos. Se particulariza en esta oportunidad, en la valiosa lectura oral, componente y técnica que  empleará en el transcurso de toda la vida  y que mediante las destrezas que  alcance o no,  dará muestras de la eficiencia  comunicativa en los diferentes espacios en que haga uso de ella.

En las escuelas cubanas desde hace algunos años, con toda intencionalidad didáctica, se fomenta el enfoque comunicativo y desde diferentes niveles de la formación de los conceptos se potencian los componentes funcionales: la comprensión, el análisis y la construcción de textos de diversas naturalezas y estilos funcionales. Desde el punto de vista didáctico el profesor  va  jerarquizando en diferentes momentos uno y subordinando el resto indistintamente, en dependencia del objetivo que se esté desarrollando.

Este enfoque no solo es típico de las clases de Lengua sino que está presente en el actuar didáctico de todas las asignaturas, pues facilitan de forma integradora, el desarrollo de esas habilidades básicas para la adquisición de conocimiento de diferentes materias. No obstante, sí es contenido y medio en los momentos en que la lengua y la literatura se imparten, por lo que adentrarse en sus presupuestos teóricos y metodológicos debe constituir una meta profesional de todos los pedagogos en los diferentes grados y enseñanzas.

Cuando se prioriza el componente funcional de la comprensión, se profundiza en que se alcancen niveles superiores de lectura, entendiendo que leer es comprender, en la medida en que el receptor de un texto se convierta en  lector u oyente, sea capaz de percibirlo fonológicamente y descubra el significado de las palabras  y  las relaciones que existen entre ellas, las redes y campos semánticos que se tejen y destejen, con el andar lector, devenido de la arquitectura textual con que lo ha construido el autor; y  esto se logra a partir de la lectura. Es  hacia  ello, y en particular a la lectura oral, que  se encauza este trabajo, pues  es  propósito  reflexionar acerca de las posibilidades comunicativas que se alcanzan  mediante el ejercicio de  la lectura en alta voz.

Siempre que  se realiza  algo  a los individuos los  mueve un fin, un propósito, una aspiración, un objetivo. ¿Por qué  enseñar? ¿Para qué aprenderlo?  Son preguntas que muchos y muchas veces  los docentes se formulan.

Carlos Álvarez de Zayas, en su libro  Didáctica; La escuela en la vida, al referirse a los componentes del proceso docente-educativo considera como tales:

El aprendizaje, la enseñanza y la materia de estudio, sobre la cual trabajan los estudiantes y el profesor

No obstante, estudios más profundos lo llevaron a plantearse un componente esencial del proceso docente-educativo, considerado por él como el primero y relacionado con el objeto y objetivo. Es decir, el objeto es el portador del problema y el objetivo es la aspiración, lo que se pretende alcanzar en la formación de las nuevas y futuras generaciones:

El problema, este que se denomina encargo social y que consiste en preparar a los ciudadanos de esa sociedad (de su sociedad) tanto en sus pensamientos como sentimientos

Es por eso que más de una vez, han aparecido en entornos docentes interrogantes como:

Ø ¿Realizan una correcta lectura oral los alumnos?

Ø ¿Se les han ofrecido  los instrumentos o las  herramientas suficientes para una buena lectura oral?

Ø ¿Cómo  aspiran los profesores  que lean los educandos?

Ø ¿Se ha  contribuido al desarrollo de habilidades lectoras?.

Enseñar es una manera excelente de aprender y los maestros  en este ejercicio pedagógico tienen que ser ejemplo de disciplina y dedicación en el arte de leer en alta voz.

Para aprender, apreciar y comprender un texto, lo esencial es leer; pero si se quiere colocar de veras  un libro en las manos de otros individuos que desean leer, el ejemplo personal, es indispensable y esto se puede lograr con una atractiva y buna  técnica de la lectura oral.

Resulta cierto que la lectura es uno de los principales ejercicios en  las escuelas; pero aún no es suficiente el tiempo que se le dedica a esta importante actividad y se activa más en las asignaturas relacionadas con la lengua y la literatura, pero se intensifica y estimula a sistematizar en todos los años y  asignaturas, también se debe estimular  de forma independiente y con la cooperación de la familia y tutores  en el hogar, porque la lectura es un arte, y como tal tiene que ser enseñada a los demás. No hay nada insignificante o minúsculo en el gran asunto de la educación y la lectura en alta voz es uno de los elementos de la instrucción que durante toda la vida los individuos van a  emplear y el utilizarlo bien les ofrecerá valiosas oportunidades y positivos resultados en los diversos escenarios.

Algunos muy buenos lectores, aquellos que leen con perfecta corrección, sin cometer cambios, adiciones, omisiones, con fluidez, en un tiempo moderado, preciso, casi conversacional y con la expresividad y entonación que el texto y el contexto en que se lee necesitan, es posible que lo hayan adquirido por herencia familiar o en la escuela.  De cualquier manera los patrones a imitar deben existir, los buenos patrones  están en  escuelas, hogares, instituciones solo que hay que mantener la exigencia de tan digno acto en todo momento y circunstancia.

Cuando el niño aprende a leer, cuando ya puede hacerlo por sí solo,  casi se ha formado una habilidad, que aún no está automatizada. Por tal razón, para que este logre alcanzar una lectura correcta, adecuada a su grado y edad, se debe propiciar el desarrollo del hábito de la lectura y en particular la lectura oral.

Leer bien un texto o una obra y representarla o dramatizarla, son cosas diferentes. El actor solo tendría que representar un papel; sin embargo, el lector los representa  todos. “El actor es un solista que toca en una orquesta; el lector es toda la orquesta.

El lector en alta voz, tendría que figurar cualquier edad, sexo, sentimiento y cambiar a cada momento de voz, de movimiento, de expresión y por supuesto, como la impresión que quiere lograr es de conjunto, debe dar a cada personaje todo su valor, la jerarquía que le corresponde, sin sacarlo de su categoría y contexto. En esencia, debe dar al que lo escucha un cuadro completo y acabado, que le permita adentrarse y comprender lo escuchado.

Por supuesto que es una tarea difícil enseñar a leer a otros, pero no es tan difícil si se le enseña cómo se lee. Es acertado pensar, que varios grupos de alumnos enseñados por maestros distintos adquirieron actitudes diferentes ante la lectura y su interpretación. Por eso, como aconsejara Camila Henríquez Ureña en: Invitación a la lectura:

Lo mejor es que el maestro se limite a sugerir caminos, modos y a dar a conocer al alumno los recursos literarios que emplean los diversos tipos de literatura y las técnicas que le permitieron acercarse a su interpretación; pero debe advertir siempre al alumno que al leer debe situarse como una personalidad, como un temperamento ante otro, y que nadie puede precisar de antemano el resultado de esa relación

El maestro tiene la misión de familiarizar o relacionar al alumno con las técnicas de la lectura según los diferentes tipos de textos.  Mediante ellos, los alumnos aprenderán a ver la obra leída en función del mundo en que fue creada y podrán descubrir por sí mismos el sentido con que fue escrita por su autor. El maestro orientará al lector de manera tal, que le facilite o ayude a desarrollar su poder de reacción ante lo leído, y que este pueda crear sus propios mecanismos para leer y escudriñar críticamente lo leído, sin desesperarse y sin querer encontrar en el texto lo mismo que otros han hallado antes.

No se puede perder de vista la realidad y el contexto, en que fue escrita la obra, ni el sujeto que realiza la lectura, ni el autor que la creó. Por eso al desarrollar habilidades lectoras es importante y necesario tener en cuenta los conocimientos adquiridos por el lector y sobre todo, aquellos relacionados con el tema tratado en la lectura. No se debe olvidar que habilidad es el dominio de un conjunto de acciones psíquicas y prácticas que posibilitan la realización de una actividad partiendo de los conocimientos y hábitos que posee cada persona.

Es por ello, que la preparación para la lectura oral o en alta voz lejos de hacer perder tiempo a los alumnos, se lo hará ganar; porque esforzarse en leer bien una página es la manera más segura de comprenderla mejor y recordarla por más tiempo. Por eso es conveniente que en la escuela, la lectura que sea seleccionada, la lea primero el maestro y luego el alumno y que previamente haya sido leída por ambos en forma silenciosa o que se preparen previamente los buenos lectores como  ejercicios modelos ante el alumnado o se parta de grabaciones que contengan música o vídeos, entre otras ideas creativas.

La parte técnica del arte de leer en voz alta se relaciona con la voz y la pronunciación, los sentidos y las palabras. La voz solo se emite, se ejecuta, por acción voluntaria; se habla cuando se desea hablar; se  puede  hacer en forma más o menos alta, más o menos rápida; se regula la voz como  personal que es.  Por consiguiente, la voz, es el principal instrumento del lector en alta voz y no se podría llegar a utilizar bien sin el concebido aprendizaje para ello. Por lo tanto, se puede aprender a leer, por ser la lectura susceptible de modificación, de cambios por la voluntad del lector.

Para llegar a ser un buen lector oral es indispensable conocer y emplear el tono bajo, medio y alto, cuando corresponda. Hay quien hasta ha perdido razones, por haber comenzado su defensa, a veces sin notarlo, en un tono muy alto. Igual sucede con la lectura. Ningún extremo es saludable; se requiere, por tanto, de una acertada combinación de tonos en el ejercicio de la voz y sobre todo el trabajo sistemático con ella. La práctica bien dosificada fortalece y estimula la voz débil, suaviza y colorea la dura y dulcifica la más áspera. La voz se tiene, no se crea; pero sí puede ser transformada, educada.

Sin embargo, para leer bien, se necesita respirar bien. Debemos facilitar el paso del aire por nuestros órganos respiratorios para que  salga luego en forma de manantial  mediante las cuerdas vocales. Hay que adquirir y almacenar aire (aspirar) y solo utilizar el necesario y en el momento preciso (espirar).

El buen lector aspira bastante y espira poco. El que no regula bien estas acciones, a cada instante se verá obligado a realizar aspiraciones ruidosas que entorpecen la lectura y molestan al que escucha. Por eso es recomendable una correcta postura al leer. En posición no adecuada se aspira mal y se espira   peor.

Todo lo anterior se relaciona con la articulación y producción de los sonidos y las palabras. La adecuada articulación, proporciona energía, pasión por lo que se lee y puede llegar a sustituir cualquier flaqueza de la voz. El lector más admirable puede ver por un instante, débil, apagada o ronca su voz y una buena articulación puede salvarlo de situación.

Por eso es necesario que desde los primeros grados   escolares se  desempeñe un trabajo correctivo bien dirigido, se tracen estrategias   que preparen al alumno para enfrentar mayores exigencias lectoras en relación, además, con la entonación y expresividad de lo leído.    En la primera parte del proceso de la lectura, el alumno recibe las impresiones hasta el límite de sus capacidades de receptividad y comprensión, y en la segunda parte de este proceso es capaz de comparar, formarse juicios y hasta llegar a concretar una firme impresión acerca de lo leído.

No todos los alumnos llegarán a ser lectores críticos, profundos, que expresen sus descubrimientos o impresiones lectoras; pero sí se  puede contribuir a la formación de lectores inteligentes, analíticos, que disfruten del arte de la lectura y del placer que significa la lectura oral.  Muestra, de que con una adecuada lectura en alta voz, se puede lograr una buena comunicación con el auditorio y que además este pueda disfrutar y vibrar de emoción.

Si usted, estimado lector o profesional de la lectura,  se ha  estimulado  a pensar y a reflexionar al respecto,  las autoras se consideran un tanto satisfechas en la medida además que  provoque tal efecto en sus círculos de amigos, en colectivos profesorales o en su alumnado y   será un incondicional aliado en la búsqueda de vías y nuevos métodos para poner en práctica este tan antiquísimo ejercicio, con lo cual contribuirán a favorecer el desarrollo de buenos lectores en alta voz y en competentes hombres en el ejercicio de la lectura durante su vida.