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Lorena López Muñoz, Editora y Coordinadora de la sección de Educativa Una de las grandes polémicas que ha surgido entorno al estudio del carácter y comportamiento humano es la determinación del peso que tiene la herencia (“Es igual que su padre”) y el ambiente (“el ambiente en el que se ha criado le ha hecho…”) en la formación del mismo. Son numerosos los estudios y muchos los resultados a favor y en contra de una y otra opción, lo cierto es que la influencia de ambas existe, incluso interactúan, pero es el entorno el susceptible de cambio, lo modificable y a nuestro alcance para poder instaurar, reducir o aumentar conductas. La elección de la escuela a la que acudirán nuestros/as hijos e hijas, de acuerdo con nuestras ideas acerca de la educación o por criterios de tipo práctico (económicos, proximidad…), el barrio en el que vivirán, la estructura familiar, las amistades etc. están configurando parte del ambiente que les rodeará y por tanto su “carácter”, su ideología, sus gustos… Incluso la predisposición genética a tener un determinado físico (tener el pelo rizado o ser propenso a la obesidad), que a priori no supone por sí mismo un problema, lo puede llegar a ser en un ambienten en el que las pautas estéticas que rigen, valoran tener el pelo lacio o estar delgado. En este caso los rasgos iniciales son debidos a la herencia pero la conducta que se origina será debida a la interacción de estos rasgos con el medio. Pero, ¿a qué llamamos conducta? De las respuestas que dé el ambiente a estos comportamientos, respuestas positivas o negativas, va a depender que estos persistan, aumenten o disminuyan. Si cuando una niña llora, su madre o padre le coge en brazos enseguida, aprenderá que su comportamiento ha sido eficaz para conseguir su objetivo y por tanto mantendrá este comportamiento siempre que desee que esa consecuencia, tan positiva para él, vuelva a suceder.. Si un niño recibe un caramelo inmediatamente después de vestirse solo, es probable que en el futuro se vista solo con más frecuencia, ha visto “recompensado” su esfuerzo . Si al comprar en una tienda logramos un descuento, probablemente volveremos a comprar a esa tienda. Todos estos comportamientos han estado seguidos de consecuencias positivas, agradables, por ello la probabilidad de repetirse en un futuro aumentará. Si por el contrario, al realizar una conducta no se obtienen consecuencias agradables o incluso las consecuencias que se obtienen son negativas (un insulto, quedarme sin postre o sin mi programa favorito, una factura cara por un servicio poco competente…) es probable que esa conducta disminuya o no se repita más. Luego el aprendizaje de unos comportamientos u otros dependerán, en gran medida, de las consecuencias que producen en le entorno. Pero no sólo las consecuencias son las responsables de nuestra forma de actuar. Los primeros modelos a imitar van a ser los familiares cercanos: hermanos, padre y madre, etc. Más tarde cuando el niño vaya a la guardería o al colegio serán los maestros, compañeros, amigos de juegos, héroes, cantantes y protagonistas de sus series preferidas. Ahora bien, de nuevo las consecuencias del comportamiento tiene un peso importante, los niños no imitan todos los comportamientos que ven a su alrededor, sino que seleccionan, observando cuáles son los que reportan consecuencias positivas tanto a quienes los realizan como a ellos mismos al ejecutarlos. Si la primera vocalización del bebé, o su primera sonrisa viene seguida del entusiasmo de los padres, o de un sonido similar, la probabilidad de que éste lo repita será mayor. Así pues vemos que tanto la conducta adecuada como la inadecuada (aquella que dificulta el desarrollo personal satisfactorio, tanto del que emite, como del que recibe el comportamiento) se aprenden por procedimientos análogos y que en nuestra mano está, muchas veces, modificar el ambiente que contribuye o no al desarrollo de las mismas. Conociendo las técnicas adecuadas y llevándolas a cabo de forma consistente y en el momento adecuado, podremos, en principio, aprender a modificar el comportamiento. |
Archivos para aprender
¿El comportamiento, se Hereda o se Aprende?
Publicado en PSICOLOGIA, SUPERACION PERSONAL con etiquetas ambiente, aprender, compañeros, comportamiento, conductas, entorno, factores, hijos, maestros el Octubre 10, 2008 por edmoli879Enseñar para comprender
Publicado en General, PSICOLOGIA, SUPERACION PERSONAL con etiquetas aprender, causas, cociente intelectual, consejero, cuidar, desarrollo, diadnóstico, familia, inteligencia, retraso mental, trastorno, tratamiento, vacunaciones el Septiembre 2, 2008 por edmoli879por Lic. María Cristina Cicarelli
RETRASO MENTAL
Causas:
El retraso mental significa que el funcionamiento intelectual es menor de lo normal con limitaciones del funcionamiento adaptativo. El retraso mental se presenta en personas de todas las razas y etnicidades y es el trastorno más frecuente del desarrollo, ya que afecta a aproximadamente un 1% de la población general. Las personas con retraso mental obtienen una puntuación baja en las pruebas de inteligencia (cociente intelectual [CI]), pero los efectos sobre el funcionamiento de la vida diaria dependen de su gravedad y de los deterioros asociados. Los niños con retraso leve (alrededor de un 85% de los que presentan retraso mental) suelen aprender a hablar y llegan a ser independientes para cuidar de sí mismos, a pesar de que su ritmo de desarrollo es más lento de lo normal.
AS DE RETRASO MENTAL
El retraso mental se debe a muchas causas diferentes, aunque en ocasiones no se identifica una evidente.
• Las causas genéticas incluyen el síndrome de Down, que es consecuencia de poseer un cromosoma 21 adicional, y el síndrome del X frágil, resultado de tener un cromosoma X anómalo.
• Las enfermedades metabólicas son problemas de la degradación o eliminación de algunas sustancias químicas del cuerpo. Por ejemplo, la fenilcetonuria (FCU) es una enfermedad metabólica que origina lesión cerebral y retraso mental a menos que se modifique la dieta para limitar el consumo de una sustancia llamada fenilalanina.
• Durante el embarazo las infecciones aumentan el riesgo de dar a luz un bebé con retraso mental. En el futuro bebé, además de problemas auditivos y visuales, virus como el de la rubéola provocan retraso mental.
• Durante el embarazo el consumo de alcohol puede ser causa del trastorno de espectro de alcoholismo fetal (TEAF). Los niños con TEAF presentan una serie de problemas físicos y retraso mental. Durante el embarazo, el consumo de otras drogas es ocasionalmente causa de retraso mental.
• Otras posibles causas de retraso mental son lesión del cerebro después del nacimiento debido a falta de oxígeno, traumatismo físico o desnutrición
Diagnóstico
El Diagnóstico diferencial del retraso mental debe realizarlo personal especializado en el uso de técnicas psicométricas estandarizadas; por lo tanto el docente deberá hacer la consulta a un centro de salud mental o directamente a un psicopedagogo
Actualmente las técnicas psicometricas más utilizadas y que presentan actualizaciones en sus tabulaciones son:
WISC en niños de escolaridad primaria, y GIPSY en niños de jardín de niños
Otra técnica también factible de usar especialmente en niños con trastornos del lenguaje o dificultades motoras gruesas es el Raven infantil, y en casos severos se puede utilizar Terman Merril
El WISC o GIPSI evalúan los aspectos cuantitativos (cocientes intelectuales) y cualitativos (edades de desarrollo intelectual equivalentes y funciones intelectuales); en dos áreas verbal y ejecutivo –concreto
Los datos que aportan estas técnicas son útiles para el docente en cuanto a la conformación de su grupo de trabajo, agrupando cocientes intelectuales y edades cronológicas y, dentro de estos, clasificar las edades mentales y las áreas de mayor compromiso; facilita de este modo la implementación de tareas especificas y pautadas
Tratamiento
Sólo pueden prevenirse algunos tipos de retraso mental. Para algunos síndromes
caracterizados por este problema, las pruebas genéticas realizadas antes de la
concepción ayudan a los futuros padres a conocer sus probabilidades de transmitir
determinados genes a su descendencia. El hecho de que el padre o la madre sea
portador de un gen concreto asociado a retraso mental no significa necesariamente que el bebé nacerá con este problema. Hablar con un consejero genético ayudará a los padres a tomar decisiones sobre crear una familia y someterse a exámenes adicionales.
• Manténgase al corriente de las vacunaciones (las suyas y las de sus hijos).
• Durante el embarazo siga una dieta nutritiva y equilibrada. Tome un complejo
multivitamínico y acuda a todas las visitas prenatales con su ginecólogo.
• Si está embarazada o desea concebir, no consuma alcohol ni drogas.
• Si tiene antecedentes familiares de enfermedad genética, obtenga consejo genético.
• Si sus hijos participan en deportes como ciclismo o patinaje, oblígueles a llevar
casco.
CALIDAD DE VIDA
PARA MÁS INFORMACIÓN
Los niños con retraso mental pueden gozar de una vida plena. Los programas de intervención precoz ayudan a estos niños a adquirir habilidades básicas para cuidar de sí mismos y las de socialización.
Pueden estar en la misma clase que niños sanos y recibir una ayuda especial del profesorado. Según la gravedad de su retraso mental, los adultos pueden vivir solos, con compañeros o en hogares colectivos con ligera supervisión, según el grado de ayuda que requieran. Los adultos con retraso mental grave pueden vivir en residencias comunitarias que provean apoyo diario.
El tratamiento especifico responde al orden terapéutico: psicopedagogía, fonoaudilogía, psicomotricidad, kinesiología y terapia ocupacional
En el ámbito escolar de educación especial, el docente se limita a la planificación curricular de las escuelas diferenciadas en el ámbito pedagógico, ya que cualquier trastorno lindante con la patología de base tendrá su tratamiento fuera del horario escolar
coholismo fetal (TEAF). Los niños con TEAF presentan una serie de problemas físicos y retraso mental. Durante el embarazo, el consumo de otras drogas es ocasionalmente causa de retraso mental.
• Otras posibles causas de retraso mental son lesión del cerebro después del nacimiento debido a falta de oxígeno, traumatismo físico o desnutrición
Diagnóstico
El Diagnóstico diferencial del retraso mental debe realizarlo personal especializado en el uso de técnicas psicometricas estandarizadas; por lo tanto el docente deberá hacer la consulta a un centro de salud mental o directamente a un psicopedagogo
Actualmente las técnicas psicometricas más utilizadas y que presentan actualizaciones en sus tabulaciones son:
WISC en niños de escolaridad primaria, y GIPSY en niños de jardín de niños
Otra técnica también factible de usar especialmente en niños con trastornos del lenguaje o dificultades motoras gruesas es el Raven infantil, y en casos severos se puede utilizar Terman Merril
El WISC o GIPSI evalúan los aspectos cuantitativos (cocientes intelectuales) y cualitativos (edades de desarrollo intelectual equivalentes y funciones intelectuales); en dos áreas verbal y ejecutivo –concreto
Los datos que aportan estas técnicas son útiles para el docente en cuanto a la conformación de su grupo de trabajo, agrupando cocientes intelectuales y edades cronológicas y, dentro de estos, clasificar las edades mentales y las áreas de mayor compromiso; facilita de este modo la implementación de tareas especificas y pautadas
Tratamiento
Sólo pueden prevenirse algunos tipos de retraso mental. Para algunos síndromes
caracterizados por este problema, las pruebas genéticas realizadas antes de la
concepción ayudan a los futuros padres a conocer sus probabilidades de transmitir
determinados genes a su descendencia. El hecho de que el padre o la madre sea
portador de un gen concreto asociado a retraso mental no significa necesariamente que el bebé nacerá con este problema. Hablar con un consejero genético ayudará a los padres a tomar decisiones sobre crear una familia y someterse a exámenes adicionales.
• Manténgase al corriente de las vacunaciones (las suyas y las de sus hijos).
• Durante el embarazo siga una dieta nutritiva y equilibrada. Tome un complejo
multivitamínico y acuda a todas las visitas prenatales con su ginecólogo.
• Si está embarazada o desea concebir, no consuma alcohol ni drogas.
• Si tiene antecedentes familiares de enfermedad genética, obtenga consejo genético.
• Si sus hijos participan en deportes como ciclismo o patinaje, oblígueles a llevar
casco.
CALIDAD DE VIDA
PARA MÁS INFORMACIÓN
Los niños con retraso mental pueden gozar de una vida plena. Los programas de intervención precoz ayudan a estos niños a adquirir habilidades básicas para cuidar de sí mismos y las de socialización.
Pueden estar en la misma clase que niños sanos y recibir una ayuda especial del profesorado. Según la gravedad de su retraso mental, los adultos pueden vivir solos, con compañeros o en hogares colectivos con ligera supervisión, según el grado de ayuda que requieran. Los adultos con retraso mental grave pueden vivir en residencias comunitarias que provean apoyo diario.
El tratamiento especifico responde al orden terapéutico: psicopedagogía, fonoaudilogía, psicomotricidad, kinesiología y terapia ocupacional
En el ámbito escolar de educación especial, el docente se limita a la planificación curricular de las escuelas diferenciadas en el ámbito pedagógico, ya que cualquier trastorno lindante con la patología de base tendrá su tratamiento fuera del horario escolar .
Motivación en el aula
Publicado en PSICOLOGIA, SUPERACION PERSONAL con etiquetas acto volitivo, agradar, ambiente agradable, aprender, aprendisaje, conductas, conflicto, conquistar, disposición favorable, enfoques, enfrentar, enseñanza, escolar, estudiante, factor cognitivo, fracaso escolar, habilidad, impulsos, maestro, motivar, necesidades, persistencia, recompensa, situaciones, voluntad el Septiembre 1, 2008 por edmoli879MOTIVACIÓN EN EL AULA
Por Xóchitl de la Peña
“El término motivación se deriva del verbo latino movere, que significa ‘moverse’, ‘poner en movimiento’ o ‘estar listo para la acción’.Cuando un alumno quiere aprender algo, lo logra con mayor facilidad que cuando no quiere o permanece indiferente. En el aprendizaje, la motivación depende inicialmente de las necesidades y los impulsos del individuo, puesto que estos elementos originan la voluntad de aprender en general y concentran la voluntad. De esta forma podemos ver que la motivación es un acto volitivo.
Cuando una persona desea aprender algo, las otras actividades no atraen sus esfuerzos. Se produce un cambio, un aumento de expectativa y luego de tensión, y ambos casos constituyen una disposición para aprender ese algo. Esto determina una movilización de energía, la cual se ha consumido cuando el aprendizaje ha sido llevado a cabo. Si el esfuerzo tiene éxito, la tensión también se alivia: “la motivación se define usualmente como algo que energiza y dirige la conducta”
Cuando a un muchacho desea conquistar a una chica a la que le gusta patinar, y él no sabe hacerlo, tratará de aprender. Es muy probable que lo logre ya que existe un factor cognitivo-afectivo:
Él quiere conquistar a la muchacha, para hacerlo necesita aprender a patinar.
Él no sabe patinar (conflicto), por lo que dirigirá todas sus energías para lograrlo.
Lo mismo pasa con la motivación escolar, cuando el alumno se encuentra en un ambiente agradable, donde él es tomado como persona que siente, piensa y desea, entonces dirigirá sus energías para aprender. Quizás al principio lo haga para agradar al maestro, para ser aceptado por su grupo; posteriormente, dependiendo de la habilidad del maestro, el alumno amará la materia.
¿Cuántas veces no hemos escuchado que un alumno escoge una carrera determinada por la influencia que tuvo un maestro en él?, también sucede lo contrario: hay alumnos que rechazan las carreras por experiencias negativas que tuvieron:
“… uno de los supuestos centrales de los enfoques cognitivistas de la motivación es que las personas no sólo responden a situaciones externas o condiciones físicas, también lo hacen a sus percepciones de tales situaciones”
Existen dos clases de motivaciones: motivación intrínseca y motivación extrínseca. La primera se refiere a la satisfacción personal que representa enfrentar con éxito la tarea misma. La segunda, dependen de lo que digan o hagan los demás acerca de la actuación del alumno, o de lo que él obtenga tangiblemente de su aprendizaje. Éstas dos se mezclan continuamente y, a veces resulta imposible separarlas, ya que la autoestima juega un papel muy importante.
El alumno pretende alcanzar con éxito sus estudios, ser valorado y obtener recompensas de ello; sin embargo, cuando no lo logra, y sufre alguna experiencia de vergüenza y humillación pueden surgir dos problemas emocionales afectivos: indefensión y desesperanza aprendida.
La indefensión es cuando los estudiantes atribuyen el éxito escolar a causas externas fuera de su control y a causas internas estables y no controlables. Por ejemplo:
El maestro me reprobó porque no me quiere.
Yo no sirvo para las matemáticas.
La desesperanza aprendida es cuando la conducta de los alumnos se orienta principalmente a evitar el fracaso escolar. Piensan que no importan lo que hagan ya que van a fracasar. No quieren participar porque sus ideas están mal. Antes de empezar cualquier actividad ya saben que van a estar mal. Son derrotistas en potencia y tienen muy baja autoestima.
El papel del maestro en este sentido es fundamental, ya que a través de sus actitudes, comportamiento y desempeño dentro del aula podrá motivar a los alumnos a construir su aprendizaje. Sin embargo, se tiene que considerar que la motivación no es permanente ni inmutable:
“… La motivación no se activa de manera automática ni es privativa del inicio de la actividad o tarea, sino que abarca todo el episodio de enseñanza aprendizaje, y que el alumno así como el docente deben realizar deliberadamente ciertas acciones, antes, durante y al final, para que persista o se incremente una disposición favorable para el estudio”
Como se puede apreciar, la motivación debe darse antes, durante y al final de la construcción del aprendizaje.
Sin ser una “receta”, existen algunas sugerencias que aquí se presentan para motivar a los alumnos antes, durante y después de las actividades o tareas:
a) Manejo de la motivación “antes”:
· Mantener una actitud positiva. Primero que nada, el maestro debe mostrar una actitud positiva, ya que los alumnos la captarán inmediatamente cuando entre al salón de clase.
- Generar un ambiente agradable de trabajo. El clima o la atmósfera del salón de clase debe ser cordial y de respeto. Se debe evitar situaciones donde se humille al alumno.
· Detectar el conocimiento previo de los alumnos. Esto permitirá tener un punto de partida para organizar las actividades y detectar el nivel de dificultad que deberá tener. Asimismo, se podrá conocer el lenguaje de los alumnos y el contexto en el que se desenvuelven.
· Preparar los contenidos y actividades de cada sesión. Un maestro que llega a improvisar es detectado automáticamente por los alumnos, por lo cual pierde credibilidad y los desmotiva.
· Mantener una mente abierta y flexible ante los conocimientos y cambios. Hay que considerar que los conocimientos se construyen y reconstruyen día con día; que existen diferentes perspectivas para abordarlos ya que no son conocimientos acabados e inmutables.
- Generar conflictos cognitivos dentro del aula. Plantear o suscitar problemas que deba resolver el alumno, que activen su curiosidad e interés. Presentar información nueva, sorprendente, incongruente con los conocimientos previos del alumno para que éste sienta la necesidad de investigar y reacomodar sus esquemas mentales.
- Orientar la atención de los alumnos hacia la tarea. Tratar de que los alumnos tengan más interés por el proceso de aprender y no por las recompensas que puedan tener.
- Cuidar los mensajes que se dan. Tratar de no desmotivar a los alumnos diciendo que algo es muy difícil y que no van a poder con ello. Al contrario, hay que alentarlos a que den su mayor esfuerzo y felicitarlos por ello.
b) Manejo de la motivación “durante”:
· Utilizar ejemplos y un lenguaje familiar al alumno. A partir del conocimiento previo del educando, el maestro puede conocer su forma de hablar y pensar. Utilizando esto se pueden dar ejemplos que los alumnos puedan relacionar con su contexto, sus experiencias y valores.
· Variar los elementos de la tarea para mantener la atención. Si el maestro siempre sigue las mismas actividades y procedimientos en todas las clases, los alumnos se aburrirán, ya que éstas se harán monótonas. Por ello, el maestro deberá tener una amplia gamma de estrategias de aprendizaje para que los alumnos se motiven en la construcción de su aprendizaje.
· Organizar actividades en grupos cooperativos. Pueden ser exposiciones, debates, representaciones, investigaciones, etc. Las actividades en grupos cooperativos permitirán a los alumnos tener diferentes puntos de vista sobre el mismo material, por lo cual sus compañeros servirán de mediadores en su construcción del conocimiento.
· Dar el máximo de opciones posibles de actuación para facilitar la percepción de la autonomía. El alumno, aún cuando sea parte de un grupo, es un ser autónomo, que merece ser tomado en cuenta como tal; por lo cual, no debe ser tratado como uno más en la masa. Se debe respetar su individualidad dejándolo actuar y pensar por sí mismo.
· Mostrar las aplicaciones que pueden tener los conocimientos. Ejemplificar mediante situaciones diarias la relevancia de los contenidos. Muchas veces los alumnos dicen: para qué estudio esto si no me va a servir para nada. El maestro debe orientarlos para que lo apliquen en su realidad. Si es posible, guiarlos para que sean ellos quienes le encuentren sentido y digan para qué sirve.
· Orientarlos para la búsqueda y comprobación de posibles medios para superar las dificultades. Hay un dicho popular que dice: si le das un pez al hambriento, comerá ese día. Si le enseñas a pescar, comerá siempre. Esta analogía sirve para ejemplificar la labor del docente.
c) Manejo de la motivación “después”:
- Diseñar las evaluaciones de forma tal que no sólo proporcionen información del nivel de conocimientos, sino que también permitan conocer las razones del fracaso, en caso de existir. La evaluación debe permitir detectar las fallas del proceso enseñanza aprendizaje, para que el maestro y el alumno puedan profundizar en ellas y corregirlas.
- Evitar en lo posible dar sólo calificaciones. Se debe proporcionar a los alumnos información acerca de las fallas, acerca de lo que necesita corregir y aprender.
- Tratar de incrementar su confianza. Emitir mensajes positivos para que los alumnos se sigan esforzando, en la medida de sus posibilidades.
- Dar la evaluación personal en forma confidencial. No decir las calificaciones delante de todos. Es preferible destinar un tiempo para dar la calificación en forma individual, proveyéndolos de la información necesaria acerca de las fallas y los aciertos; buscando de esta forma la retroalimentación del proceso enseñanza aprendizaje.
Éstas son sólo algunas recomendaciones para el manejo de la motivación dentro del aula, no es una receta de cocina, ya que cada profesor podrá agregar más a la lista, según la experiencia que haya tenido en su labor docente.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
DÍAZ Barriga Arceo, Frida y Hernández Rojas, Gerardo. Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista. México, Ed. Mc. Graw Hill, 1998.
GÓMEZ Ocaña, Concepción y Gargallo López; Bernardo. Construcción humana y procesos de estructuración. Pr. Juan Escames Sánchez. Universidad de Valencia.
HERNÁNDEZ Santiago, René Gastón. El éxito en tus estudios. Orientación del aprendizaje. 4ta., ed., 2da. Reimp. México, Ed. Trillas, 1991.
NOT, Luis. Las pedagodías del conocimiento. Tr. Sergio Rene Madero. México, Ed. Fondo de Cultura Económico, 1983
