1.- La quietud es el primer requisito para manifestar nuestros deseos.
2.- Altere el hombre sus pensamientos radicalmente, y lo sorprenderá la rápida transformación que esto efectuará dentro de su vida.
3.- La única y auténtica felicidad a que legítima y racionalmente puede aspirar el hombre sobre la tierra, dimanará de los valores reales de su personalidad y no de contingencias pasajeras, como la posición social, el respaldo económico o la belleza física.
